SEMANA #26 | Dos caminos, una disputa

En una semana clave para la política argentina, los principales actores del escenario nacional volvieron a chocar, esta vez desde el corazón político y electoral del país: la provincia de Buenos Aires, reconocida como la madre de todas las batallas (electorales). Mientras Axel Kicillof encabezó en La Plata una reunión transversal con múltiples espacios del peronismo bonaerense para consolidar un frente electoral amplio, el presidente Javier Milei desembarcó en la misma ciudad con su Congreso libertario, escenificando una avanzada ideológica y territorial con insultos, amenazas y promesas de ajuste perpetuo.

Las dos postales, con epicentro platense, condensan el dilema que atraviesa al país: unidad popular frente a desguace estatal, construcción desde el territorio frente a agresión desde arriba, proyecto contra marketing.

Kicillof: unidad, programa y anclaje bonaerense
La imagen fue clara. En la capital provincial, Axel Kicillof reunió a dirigentes de las diversas tribus pejotistas, el Frente Renovador, Nuevo Encuentro, el Frente Grande, el Partido Comunista, sindicatos y movimientos sociales. El objetivo: construir un frente electoral amplio, con programa y autonomía, de cara a las elecciones de septiembre.

“No se trata solo de ganar una elección, se trata de defender al pueblo bonaerense de un modelo que lo quiere arrodillado”, fue el mensaje que, según participantes, bajó el gobernador. Con una mesa política en marcha, el diseño de un documento base y la convocatoria a un plenario provincial en julio, Kicillof dio el primer paso para consolidar un nuevo sujeto político con base en el peronismo, pero superador de su parálisis actual.

La jugada dejó al descubierto una ausencia notoria: la del Congreso del PJ bonaerense, presidido por Máximo Kirchner y paralizado desde 2023. La falta de su convocatoria habilitó, de hecho, que el armado se realice por fuera de los marcos partidarios formales. Legalmente posible, sí; pero también políticamente desafiante.


Axel Kicillof juntó a su tropa y se prepara para

Desde el massismo, el respaldo llegó en forma de acompañamiento cauteloso: Malena Galmarini participó del encuentro, pero dejó en claro que Sergio Massa mantiene vocación de incidencia nacional. Los intendentes, entre ellos varios que cuestionan la conducción camporista del PJ, como es el caso de Marios Secco y Jorge Ferraresi, respaldan la iniciativa, y en voz baja exigen una renovación de la conducción partidaria o, al menos, una mesa más horizontal.

La CGT regional, la CTA y la UTEP también estuvieron presentes. Sus referentes coincidieron en que la salida a la crisis nacional no es el recorte, sino el protagonismo del Estado y la reconstrucción de la justicia social.

► Qué establece la Carta Orgánica del PJ sobre alianzas
La Carta Orgánica del Partido Justicialista establece en su artículo 45 que el Congreso partidario tiene la facultad de autorizar al Consejo Provincial para llevar adelante iniciativas en materia de política electoral o alianzas.

Además, en el artículo siguiente, se indica que el Congreso puede autoconvocarse si el Consejo no hace la convocatoria correspondiente, siempre que se cumplan los requisitos establecidos y transcurran treinta días desde el momento en que debió realizarse. Para ello, se necesita el pedido de un tercio del total de congresales.

La normativa también fija que la convocatoria al Congreso debe hacerse con al menos siete días de anticipación, mediante una publicación en un diario de circulación provincial y mediante notificaciones electrónicas o telegramas a cada congresal titular.

Con el cierre del plazo para la inscripción de alianzas previsto para el 9 de julio, el llamado al Congreso debería concretarse en los próximos días.

► Milei: show libertario, sin estructura ni documento
Pero mientras el peronismo bonaerense intenta rehacerse desde la unidad y la base, el presidente Javier Milei eligió el mismo escenario —La Plata— para montar su Congreso de La Libertad Avanza, un acto blindado para militantes, funcionarios y armadores, sin participación abierta, pero con altísimo voltaje mediático.

Desde un escenario montado en el Centro de Convenciones Vonharv, Milei descargó una batería de insultos personales contra Kicillof —“pichón de Stalin”, “burro eunuco”, “pelotudo”— y lanzó su proclama: llevar la motosierra a la provincia de Buenos Aires, denunciando a la gestión actual como “una villa miseria gigante”.


La Plata - Congreso de La Libertad Avanza

A diferencia del frente articulado por Kicillof, el congreso libertario no produjo un documento final ni estableció lineamientos programáticos públicos. Hubo mesas técnicas cerradas y se aludió a una encuesta provincial de 20.000 personas, pero el tono fue más bien performático que institucional.

Lo más significativo del encuentro no fue lo que se dijo, sino lo que no sucedió: no hubo representantes de peso del PRO ni de la UCR bonaerense, aunque se desliza que existen negociaciones para una alianza electoral entre LLA y sectores macristas en la provincia. Por ahora, el proyecto libertario sigue sin estructura territorial, apoyado en el marketing y el personalismo presidencial.

► Dos modelos en disputa
La comparación es inevitable. Mientras un gobernador electo busca contener a la mayoría social con una propuesta programática y multisectorial, el presidente promueve el odio de clase y la desintegración del Estado desde un púlpito violento. Mientras Kicillof convoca a construir desde abajo, Milei redobla su apuesta destructiva desde arriba.

Ambos movimientos, sin embargo, marcan el pulso de lo que se avecina: una disputa política y cultural en el territorio más populoso del país. La provincia de Buenos Aires será el escenario donde se dirima mucho más que una elección: se juega el tipo de sociedad que queremos construir.

¿Un frente amplio, con trabajo, justicia y protagonismo popular? ¿O la continuidad de una motosierra que arrasa con todo menos con los privilegios?. Desde el campo nacional y popular, la respuesta está en marcha. Y esta vez, nace desde la provincia.