Por
Hugo Moreno
Editorial | LA TRIPLE VIA DE LA CRISIS
La semana se constituyó en un espejo brutal de la realidad argentina: un país atrapado en la triple vía de la crisis. Por un lado, la profundización de un ajuste económico que sólo conoce el látigo contra el pueblo; por el otro, el estrepitoso derrumbe de la legitimidad ética y política de quienes prometieron ser "distintos", y completa la trilogía la intromisión de Estados Unidos en las decisiones políticas, económicas y militares.
(SEMANA #42)- A escasos días de la elección legislativa vemos que la política y la economía han dejado una conclusión ineludible: la Argentina se desangra en una triple crisis alimentada por la dirigencia que prometió ser la solución. El ajuste económico brutal, la quiebra moral del oficialismo y, lo más grave, la flagrante entrega de nuestra soberanía nacional configuran un panorama que el campo popular no puede más que rechazar con firmeza frentista.
La oposición, al unirse para defender la Educación y la Salud, mostró un camino de resistencia y defensa, que por momentos parace no alcanzar, ante la amenaza del doble discurso de ciertos gobernadores que se convierten en "colaboracionistas" del gobierno libertario, y dan cuenta que, en ocasiones, giran como una moneda que da vuelta en el aire.
El campo nacional y popular no puede permitirse la tibieza ante este panorama: la Patria se defiende con fuerza frenando el desguace económico y exigiendo la máxima transparencia moral.
► El Costo de la Sumisión
El sometimiento a los intereses de Washington ha escalado de la deuda financiera a la cesión territorial, una alarma que resuena en los análisis de varios economistas y algunos sectores de la política nacional.
La autorización por decreto de ejercicios militares conjuntos con EE. UU. en puntos clave como Tierra del Fuego, Bahía Blanca y Mar del Plata no es "cooperación"; es la puesta en riesgo de nuestra seguridad en el Atlántico Sur y el debilitamiento de nuestras capacidades de defensa. Como un faro geopolítico, se advierte que esto es una claudicación histórica, una hipoteca sobre nuestros recursos naturales y nuestra posición estratégica.

ECONOMÍA: Scott Bessent y Luis Caputo SEGURIDAD: Kristi Noem y Patricia Bullrich POLITICA: Santiago Caputo y Barry Bennet
Pero además se debe considerar la intromisión financiera que se mueve simultáneamente con la política. La decisión del Tesoro estaunidense a crago de Scott Bessent -con fuertes vínculos en Wall Street- , de invertir fuertemente en pesos en medio de una recesión brutal, no es un voto de confianza, sino una operación carroñera. Ellos lucran con la devaluación que genera el plan de ajuste. El cuadro se completa con la presencia de figuras como la de Barry Bennett, donde el enviado de Trump se asocia a Santiago Caputo para intervenir la política del gobierno "cooptando" legisladores y gobernadores: legisladores como Cristian Ritondo (PRO), De Loredo (UCR) y Miguel Ángel Pichetto (EF); y gobernadores de Provincias Unidas, todo para empujar las reformas tributaria y laboral en el ámbito legislativo.
Los hilos de la economía y la política, como casi siempre que gobierna la derecha, se mueven desde afuera. Una demanada libertaria a la carta de los EEUU con "colaboracionistas" que juegan de equilibirstas.
► El Muro del Congreso y el Ajuste Dogmático
La buena noticia política fue el triunfo de la sensatez en el Senado, donde la oposición frentista logró revertir los vetos presidenciales a las leyes de financiamiento universitario y la emergencia en salud pediátrica. Este acto no es un mero trámite legislativo; es la defensa concreta de la vida y el futuro de nuestra gente.
El Gobierno, en su obsesión por el "déficit cero", busca mutilar pilares del desarrollo soberano (productivo, tecnológico, y de los otros). Quieren destruir la universidad pública que es movilidad social y pensamiento nacional, y recortar la salud de nuestros niños. No importa el costo de la reimpresión de las BUP, para eso hay plata, para los sectores más vulnerables: jubilados, educación, discapacidad, salud: no, "no-hay-pla-ta".
Está claro que la "desaceleración" que celebran desde el gobierno no es virtud, sino la profundización de la recesión. El superávit que ostentan se construye sobre la miseria planificada, a costa de jubilados, los trabajadores y la paralización de la producción. Es una transferencia regresiva de ingresos: ajuste para un número importante de argentinos, y protección y grandes negocios para los mismos actores de siempre.
Ya se perdieron más de 200.000 puestos de trabajo registrado. Si bien la industria y la construcción son los sectores que más fuentes laborales perdieron, la caída se extiende a otros rubros como el petrolero-minero o el financiero, a los que no les fue mal con el actual Gobierno.
En agosto de 2025, la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubica en 59,4%, nivel inferior al del mismo mes de 2024, que fue de 61,2%.
El índice inflacionario retomó la senda ascendente, se profundizó en septiembre: fue del 2,1%. En lo que va del año suma 22% y acumula 31,8% en los últimos 12 meses. Una familia necesitó $1.176.852 para no ser pobre en septiembre; mientras que una familia tipo, compuesta por cuatro integrantes, precisó $527.736 para no caer en la indigencia.
► El Narcoescándalo: Cuando la "anticasta" muestra su peor cara
El escándalo del diputado José Luis Espert y sus lazos con el narcoempresario "Fred" Machado terminó de dinamitar el relato de la "nueva política". La exigencia de su remoción de la Comisión de Presupuesto por "inhabilidad moral" es un acto de higiene institucional que no podía esperar; sólo se adelantó por la decisión de Espert para pedir liciencia hasta el fín de su mandato como diputado y la consecuente renuncia a la Comsión de Presupuesto, que es ocupada ahora por diputado y baterista "Bertie" Venegas Lynch, miembro de la Banda Presidencial, ese grupo musical que acompañó a Milei en su acto del Movistar Arenas.

José Luis Espert, el "profe", bendecido con un Beso por el Presidente Milei.
Espert, al admitir una transferencia de u$s 200.000 de origen dudoso y excusarse en la "ingenuidad" por usar aviones de un narco para su campaña, no solo incurre en graves contradicciones, sino que arrastra al Gobierno a la opacidad que dice combatir.
Pero debemos aportar al debate militante que esto no es sólo un caso de corrupción; es la demostración de que el discurso "anticasta" es una cáscara vacía, una coartada para que los intereses más oscuros penetren en la política. Un sector que se autoproclama moralmente superior no puede permitirse que la sombra del narcotráfico se cierna sobre el manejo de las cuentas públicas.
► La Sumisión externa Hipoteca nuestro destino
Detrás de este doble drama, subyace la verdadera matriz de la crisis: la sumisión a la agenda extranjera. El plan económico es un calco de las recetas del FMI, y la política exterior, una obsecuencia a las directrices de potencias foráneas.
Mientras un funcionario clave es cuestionado por el origen de sus fondos, la dirigencia económica no rinde cuentas por la deuda eterna que sigue hipotecando la soberanía nacional y la posibilidad de un plan de desarrollo propio.
El desafío es claro: defender la institucionalidad expulsando a quienes la manchan, y defender el modelo de país construyendo una alternativa económica y soberana que ponga el salario, la producción nacional y el derecho a la vida por encima de cualquier superávit financiero.
La Patria es la gente, sus derechos y su futuro, y el pueblo ha dicho basta al ajuste y a la doble moral.