Guerra sin cuartel

El título de esta nota obedece al nombre del libro de la ex Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich que, paradójicamente, tiene un alto significado político, y narcisista a la vez. La expresión “sin cuartel” es utilizada para dejar bien claro que se llevará a cabo una acción (generalmente una batalla o lucha) con gran brío (energía, decisión), sin desfallecer (sin morir en el intento), y tratando de conseguir el objetivo sin importar las consecuencias. El fin que justifica los medios.

Sabemos que la política no se toma vacaciones, pero sí cambia de escenarios. De hecho vemos con habitualidad que hay movimientos políticos que se generan en la costa atlántica, puede ser Mar del Plata, San Bernardo, Villa Gesell, e incluso Santa Teresita, donde nos tiene acostumbrado el PJ veraniego.

Pero en esta ocasión la ex Ministra de Seguridad tomo la decisión de comenzar su batalla política-electoral bajo pretexto de su libro “Guerra sin Cuartel”, un libro de 240 páginas editado por Sudamericana donde Bullrich nos cuenta  “los desafíos que tuvo que enfrentar en su gestión” y donde da cuenta que después de estar cuatro años al frente a la cartera de Seguridad como Ministra Nacional, como se debe “terminar con la inseguridad en la Argentina”, un libro dónde encontramos que es lo que hay que hacer, y que no pudo, no supo, o no quiso, podríamos decir. Sin embrago, y “a pesar de todo, estoy convencida de haber contribuido a devolver el respeto a la ley y a quienes están a cargo de hacerla cumplir en la Argentina”, reza Bullrich en sus páginas.

Pero toda publicación tiene su promoción, un acto de campaña, que en este caso el lugar elegido fue Villa Gesell. Recordemos que Patricia Bullrich es presidenta del PRO y es impulsada por un sector de Juntos por el Cambio  –un sector incipiente, dicen-, para que Bullrich se presente como precandidata a la Presidencia en 2023, algo inquieta al sector blando de Cambiemos, o “palomas” como se los reconoce en los medios de comunicación. 



Su último acto controvertido parece demostrar esa hipótesis. El saludo que recibió por parte de un grupo de policías de la Bonaerense en la presentación de su libro “Guerra sin cuartel” en Villa Gesell no solo provocó un terremoto en el Gobierno de la Provincia, sino también en la propia coalición opositora.

Se sabe que Sergio Berni y Patricia Bullrich están peleados y distanciados por la política, pero algo los une, y es el amor por los uniformados. Y así vino el descargo de los efectivos de la bonaerense.

Berni pasó de querer realizar una investigación: "¿Cómo voy a sancionar a policías por saludar como corresponde? Sí queremos saber qué hacían en un acto político. Si no hay justificación y hay motivos para sancionar, serán sancionados, pero lo voy a hablar personalmente". A decir que: "Usaron a la Policía, editaron imágenes, la engañaron haciéndola entrar... Montaron un show. En definitiva, una payasada más de las que no tiene acostumbrados".




Florencia Arrieto, ex asesora de Bullrich en el Ministerio de Seguridad, y fiel hincha de independiente “metió la cola como el Diablo” y aseguró ante la prensa tener “la información de que a los policías los obligaron a mentir. Me imagino cómo habrá sido la obligación, porque lo que están diciendo los policías es mentira”, dijo.

No contenta con sus dichos, Arrieto fue más allá y corrió “por derecha” a Sergio Berni, al aseverar que “(Berni) se deja correr por Teresa García, que es la soviética número uno kirchnerista”.

Con todo, Patricia va "de la lucha armada a la Seguridad”, según titula Ricardo Ragendorfer su libro. Ella pasó camaleónicamente por aquellos años montoneros, por la JP, por ser ministra de la Alianza, hasta llegar a presidir el PRO de Macri. Sabe bien que la inseguridad figura entre las tres principales preocupaciones de los encuestados, junto a la inflación y el temor a perder el empleo; y decide montar su discurso desde ese atril; como lo hizo oportunmanete instalando la “doctrina Chocobar”, defendiendo públicamente y ofreciendo asistencia legal al policía Luis Chocobar.

                   

Peeero!! Siempre hay un pero. A la aparición de Bullrich se le cruza los dichos de Martín Lousteau quien también parece ser uno de los hombre que deciden precandidatearse para 2023. Martín con el apoyo de un sector del radicalismo y el sector blando del PRO parece tener algunas coincidencias, mientras que  por el otro, el ala dura del PRO con Patricia a la cabeza, empiezan a tener, al menos, algunas coincidencias que responden a los mismos intereses de cada uno.

Qué dijo Lousteau para que Bullrich presentara silencio: Macri, “aporta desde el legado más que desde el presente o el futuro”.

En esta Guerra sin cuartel; habrá “cuartel” si se da un trato “humano”, y no hay “cuartel” en caso contrario, cuando no se trata humanamente al enemigo / adversario. Y así está planteado por la ex ministra de seguridad, que prefiere hablar de una guerra sin cuartel.