Julia Rigueiro (CEPA): "La baja de la inflación no alcanza cuando el salario sigue perdiendo"

La analista económica del Centro de Economía Política Argentina advirtió que el principal problema de la economía ya no es solamente la inflación, sino la pérdida del poder adquisitivo, el creciente endeudamiento de las familias y un modelo que concentra el crecimiento en pocos sectores mientras debilita el mercado interno. También cuestionó el nuevo régimen de "Inocencia Fiscal" impulsado por el Gobierno.

(24/07/2026- ECONOMÍA POLÍTICA) :::: La inflación desacelera. El Gobierno lo celebra como una victoria política y económica. Sin embargo, detrás de ese dato que ocupa los titulares aparecen otros indicadores que muestran una realidad muy distinta: salarios que pierden poder de compra, familias cada vez más endeudadas, caída del consumo y un mercado interno que continúa debilitándose.

Ese fue el eje de la entrevista concedida a Etcétera Play, mantuvo con Julia Rigueiro, analista económica del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), quien realizó un detallado diagnóstico sobre el presente económico y cuestionó el relato oficial que intenta reducir la discusión únicamente al descenso de la inflación.

"La inflación se desacelera, pero eso no significa que la situación económica mejore para la mayoría de los argentinos", sintetizó.

► El salario, la variable que explica la crisis cotidiana

Para Rigueiro, la principal fotografía de la economía argentina no debe buscarse únicamente en el Índice de Precios al Consumidor, sino en los ingresos reales de la población.

Mientras los precios aumentan a un ritmo menor que meses atrás, los salarios continúan perdiendo capacidad de compra.

Esa combinación —explicó— obliga a miles de familias a financiar gastos cotidianos mediante tarjetas de crédito, préstamos personales y otras formas de endeudamiento.



Los propios datos del Banco Central muestran un incremento sostenido tanto de personas como de empresas que ingresan en situación de mora e incluso de incobrabilidad.

"El problema no es la irresponsabilidad de quienes tomaron créditos, como plantea el Gobierno. El problema es que los ingresos ya no alcanzan para sostener el nivel de vida."

► El consumo sigue en caída

La economista recordó que los últimos indicadores oficiales muestran nuevas bajas en las ventas de supermercados y comercios mayoristas.

A eso se suma un dato particularmente simbólico: el consumo de carne vacuna volvió a ubicarse entre los más bajos de las últimas décadas, reflejando el deterioro del poder adquisitivo de los hogares.

Para el CEPA, la desaceleración inflacionaria convive con un proceso de ajuste sobre el ingreso disponible que termina golpeando directamente al mercado interno.

► Dos economías dentro de un mismo país

Uno de los conceptos centrales desarrollados durante la entrevista fue el de las "dos velocidades" de la economía argentina.

Según Rigueiro, el crecimiento informado por las estadísticas oficiales se explica casi exclusivamente por sectores como la minería y el agro, actividades altamente concentradas y con escasa generación de empleo.

En cambio, ramas fundamentales para la creación de puestos de trabajo —como la industria, la construcción y el comercio— continúan mostrando retrocesos.

El resultado es una economía que mejora en algunos indicadores macroeconómicos, pero que no logra transformar esa recuperación en bienestar para la mayoría de la población.

► La búsqueda desesperada de dólares

Otro de los ejes de la conversación giró alrededor de la denominada **Ley de Inocencia Fiscal**, iniciativa impulsada por el Gobierno para facilitar el ingreso al sistema financiero de capitales no declarados.

Rigueiro sostuvo que la medida forma parte de una estrategia más amplia destinada a conseguir divisas para sostener el programa económico.

En ese sentido recordó que durante la gestión libertaria ya se recurrió a distintas herramientas: blanqueos de capitales, endeudamiento con organismos internacionales, colocación de bonos, incentivos para la liquidación de exportaciones y nuevas líneas de financiamiento externo.

"La necesidad permanente de conseguir dólares revela que el esquema económico todavía depende de ingresos extraordinarios para sostenerse."

► Un régimen inédito para funcionarios

Uno de los puntos más cuestionados por la economista fue la posibilidad de que funcionarios públicos y sus familiares puedan adherir al nuevo régimen de regularización patrimonial.

Según explicó, se trata de una situación inédita desde el regreso de la democracia.

En los anteriores blanqueos impulsados por distintos gobiernos, los funcionarios se encontraban excluidos expresamente por ley.

"Más allá del volumen económico que puedan representar, el problema es el mensaje ético que transmite una medida de estas características."

► ¿Dónde termina ese dinero?

Durante la entrevista surgió una pregunta inevitable: si el Gobierno obtiene recursos mediante deuda, organismos internacionales, emisiones financieras y nuevos blanqueos, ¿por qué esa disponibilidad de dólares no se traduce en más inversión pública o mejoras sociales?

Para Rigueiro, la respuesta está en las prioridades del programa económico.

Según explicó, el objetivo oficial consiste en fortalecer las reservas internacionales, reducir el riesgo país y recuperar el acceso al financiamiento internacional.

Ese camino —consideró— busca crear las condiciones para avanzar con reformas estructurales que todavía permanecen pendientes, entre ellas la previsional, la tributaria y la eliminación de subsidios.

► La economía también se mide en calidad de vida

Más allá de los números, la entrevista dejó una reflexión de fondo.

Los indicadores macroeconómicos pueden mostrar cierta estabilidad, pero eso no necesariamente implica una mejora para quienes viven de un salario.

La verdadera dimensión de una política económica también se expresa en el acceso al trabajo, a la alimentación, a la vivienda, a la educación y a la salud.

Ese fue, quizás, el mensaje más potente de la conversación.

Porque detrás de cada punto de inflación, de cada porcentaje de crecimiento o de cada anuncio financiero, existen millones de argentinos que siguen preguntándose una cuestión mucho más simple y concreta: si el sueldo alcanza para vivir.

Y, según el diagnóstico presentado por el CEPA, esa sigue siendo la deuda más importante de la economía argentina.