UNA NUEVA ELECCIÓN EN 40 AÑOS DE DEMOCRACIA
Por Guillermo De Marco
(19/10/2023)- Un día de celebración y reflexión, un día que marca un hito en nuestra historia: los 40 años de democracia ininterrumpida en Argentina. Cuatro décadas de un camino lleno de desafíos y logros que merecen ser conmemoradas y reflexionadas.
Hace cuatro décadas, Argentina emergió de uno de los períodos más oscuros de su historia. Tras años de dictadura militar, la restauración de la democracia en 1983 marcó un punto de inflexión en nuestra nación. Fue un momento en el que los argentinos eligieron abrazar los valores democráticos y la justicia como base de la convivencia.
Uno de los hitos más significativos de este proceso democrático fue el histórico Juicio a las Juntas Militares, que tuvo lugar en 1985. Este juicio marcó un compromiso inquebrantable con la justicia y la rendición de cuentas por las atrocidades cometidas durante la dictadura. Fue un acto valiente y necesario que envió un mensaje claro de que en Argentina, los crímenes de lesa humanidad no serían tolerados.
La democracia, en estos 40 años, nos ha brindado la oportunidad de elegir a nuestros gobernantes, debatir ideas y políticas, y trabajar juntos para construir un país más equitativo y libre. No ha sido un camino fácil, pero la democracia nos ha permitido abordar nuestros desafíos internos y comprometernos con la justicia, la igualdad y los derechos humanos.
En este tiempo, Argentina ha enfrentado numerosas crisis, desde crisis económicas hasta desafíos sociales y políticos. Cada crisis ha probado la fortaleza de nuestras instituciones y la resiliencia de nuestra sociedad. A través de momentos difíciles, hemos aprendido la importancia de la cooperación, la inclusión y la solidaridad.
Es fundamental recordar que la democracia es un proceso en constante evolución. Requiere el compromiso y la participación activa de todos los ciudadanos para que sea verdaderamente inclusiva y representativa. La pluralidad de voces y la tolerancia hacia diferentes perspectivas son esenciales para fortalecer nuestra democracia.
En este 40º aniversario de democracia, recordamos a aquellos que lucharon y sacrificaron mucho para traernos a este punto de nuestra historia. La memoria de los desaparecidos y la lucha por los derechos humanos nos recuerdan la importancia de defender la democracia y los valores que la sustentan.
Mirando hacia el futuro, enfrentamos desafíos que requieren un compromiso continuo con los principios democráticos: la igualdad, la justicia, la transparencia y la inclusión. La democracia no es solo un sistema de gobierno, es un compromiso con la construcción de una sociedad más justa y libre.
Celebramos los avances que hemos logrado, desde el Juicio a las Juntas hasta superar crisis diversas, y reafirmamos nuestro compromiso con una democracia fuerte y vibrante. Gracias por acompañarnos y recordar que la democracia es un tesoro que debemos valorar y proteger.
Pero entre las reflexiones se me suma a la cabeza (y al corazón) la figura de Javier Milei.

Milei viene de la política, representa a liberales anti católicos y cristianos vinculados a golpes de 1955 y 1976 por intereses económicos ligados a condición de terratenientes de la Pampa húmeda y empresas de comercio exterior.
Por eso hablan de libertad para sus negocios, sin tributar nada o menos. El primer candidato a diputado es Berti" Alberto Benegas Lynch, nieto de intelectual liberal que introdujo escuela austriaca desde 1950 en pos de "la libertad" (por eso se llamó, "la libertadora" al totalitario golpe militar de 1955).
Son seguidores de Julio A Roca, quieren Nación y tierra sin Pueblo!
Son la casta terrateniente de SOCIEDAD RURAL que representan muy bien. Como algunos sectores de cámara de comercio.
Bien dice Milei, "que quiere cambio estructural del modelo justicialista, porque sino van a ser más pobres".
No sé refiere a pobreza del Pueblo, "se refiere a que se terminan sus privelegios y ... a a estos millonarios no les gusta pagar impuestos".
Ahora en cierre de campaña evidencio su desprecio a la Fe, a la vocación cristiana de unidad y respeto, refiriendo directamente a romper relaciones con el Vaticano.
No son pro vida. Son asesinos, lo fueron y lo siguen siendo

Guillermo De Marco - Conductor del programa Reencuentro en la Frontera (FM ALternativa 96.9 Mhz)